Pros y contras de pedir una excedencia

¿Alguna vez te has preguntado sobre los pros y contras de pedir una excedencia? Pues bien, la excedencia voluntaria es una herramienta laboral que podría ser tu aliada si estás pensando en tomarte un respiro de tu trabajo.

En esencia, solicitar una excedencia significa pausar tu contrato laboral, dándote el espacio para atender asuntos personales, familiares o profesionales, sin la necesidad de decir adiós definitivamente a tu empleo. Imagina que es como poner en pausa una película: al regresar, puedes continuar justo donde lo dejaste.

La belleza de este proceso es que está respaldado por un marco normativo, asegurando tus derechos como trabajador. Y aunque suena tentador, también tiene sus consideraciones. Por ello, si te planteas esta opción, es fundamental que conozcas tanto las ventajas como las desventajas.

¿Te pica la curiosidad? ¡Acompáñame a descubrir más sobre este interesante recurso laboral!

¿Qué es una excedencia voluntaria?

¿Has oído hablar de la excedencia voluntaria? Es una opción que te permite tomarte un respiro de tu trabajo actual sin romper del todo los lazos laborales. Básicamente, es cuando un empleado decide pedir un parón temporal en su contrato laboral para perseguir otras metas personales o profesionales.

Mientras estás en excedencia, ya no estás obligado a prestar tus servicios a la empresa. Por su parte, la empresa tampoco tiene la tarea de pagarte tu salario mensual. Es como si ambos, tú y la empresa, hicieran una pausa en su relación laboral, pero sin terminarla del todo.

Y lo mejor de todo es que esta decisión está protegida por la ley. De hecho, la excedencia voluntaria se encuentra detallada en el Estatuto de los Trabajadores, concretamente en el artículo 46. Así que, si alguna vez consideras esta opción, ¡es bueno saber que cuentas con el respaldo legal!

¿En qué situaciones se puede pedir una excedencia voluntaria?

¿Te has preguntado en qué momentos podrías considerar la excedencia voluntaria? Aunque no necesitas especificar un motivo al solicitarla, hay algunas situaciones comunes en las que las personas suelen optar por este recurso.

Por ejemplo, la ley contempla la excedencia voluntaria como una opción para aquellos que necesiten hacer una pausa en su trabajo y dedicarse al cuidado de hijos pequeños o familiares que, debido a la edad, enfermedad, accidente o discapacidad, requieran atención y apoyo. Por lo tanto, si te encuentras en una etapa donde necesitas estar más presente en casa, esta podría ser una excelente alternativa.

Por otro lado, si piensas que la excedencia te atará de manos y no podrás trabajar en otra parte, ¡estás equivocado! La ley no te impide trabajar para otra empresa mientras estás en excedencia con tu empleador actual. Aunque sí es importante que revises si tienes algún acuerdo específico con tu empresa que limite esta posibilidad.

En resumen, la excedencia voluntaria te brinda flexibilidad y te permite adaptarte a distintas situaciones de la vida. ¡Recuerda siempre considerar tus opciones y derechos como trabajador!

Requisitos para pedir una excedencia voluntaria

¿Estás pensando en solicitar una excedencia voluntaria? ¡Es esencial conocer los requisitos! Aquí te presento, de manera clara y sencilla, lo que necesitas para poder optar por esta opción según el Estatuto de los Trabajadores:

  1. Antigüedad en la empresa: Es esencial que tengas, al menos, un año trabajando en la empresa en la que quieres solicitar la excedencia.
  2. Intervalo entre excedencias: Si ya has solicitado una excedencia voluntaria anteriormente, debes saber que es necesario esperar al menos 4 años desde tu última petición para poder pedir otra.
  3. Duración de la excedencia: El tiempo que planees estar en excedencia debe estar comprendido entre un mínimo de 4 meses y un máximo de 5 años.
  4. Proceso formal: Tu solicitud debe hacerse por escrito y es importante obtener una respuesta positiva por parte de la empresa. Si hubiese algún inconveniente, también podría ser reconocida judicialmente.

No olvides que siempre es bueno conversar y buscar asesoría si tienes dudas o quieres conocer a fondo tus derechos. ¡Espero que esta información te sea útil en tu decisión!

Ventajas de pedir una excedencia voluntaria

Solicitar una excedencia voluntaria tiene sus pros, y aquí te los resumimos de forma cercana y amable:

  1. Libertad para explorar: Imagina tener la oportunidad de hacer lo que siempre quisiste. Ya sea viajar, aprender algo nuevo, emprender o simplemente descansar, la excedencia te da esa libertad sin ataduras laborales.
  2. Facilidades en el paro: Si después de la excedencia decides no regresar y terminas en situación de desempleo, las condiciones para acceder al paro son más favorables que si renuncias voluntariamente.
  3. Puerta abierta en tu empresa: Una vez finalice tu excedencia, tienes preferencia para volver a tu puesto de trabajo o uno similar, siempre que haya disponibilidad.
  4. Proceso sencillo: Pedir una excedencia no es una misión imposible. Usualmente es un trámite directo y con requisitos claros.
  5. Extensión posible: Si necesitas más tiempo, puedes solicitar una prórroga de tu excedencia, aunque no hay garantía de que la empresa la acepte y sin superar el tope de 5 años.
  6. Tu antigüedad permanece: El tiempo que llevas en la empresa no se esfuma. Tu antigüedad hasta el momento de solicitar la excedencia se mantiene intacta.

Desventajas de pedir una excedencia voluntaria

¡Es importante ver ambos lados del asunto! Solicitar una excedencia voluntaria tiene sus contras y aquí te los detallamos de manera amigable:

  1. Sin ingresos ni cotizaciones: Mientras estés en excedencia, tu sueldo se toma unas «vacaciones» también. Además, la empresa no hará aportaciones en tu nombre a la Seguridad Social.
  2. Prórroga no garantizada: Aunque puedes desear extender tu excedencia, el Estatuto de los Trabajadores no lo menciona explícitamente. La empresa tiene la última palabra y puede no estar de acuerdo.
  3. Sin opción de paro: Quizás pienses en solicitar el desempleo durante tu excedencia, pero ojo, no es posible. Tu contrato no ha terminado; solo está en pausa, por lo que técnicamente no estás desempleado.
  4. Reincorporación no asegurada: Aunque te gustaría pensar que tu puesto te espera, la realidad es que la empresa solo te da preferencia si hay una vacante compatible. Si no es así, podrías enfrentarte a un riesgo de no reincorporarte.

Tomar una decisión sobre la excedencia requiere considerar todos estos factores. Si bien tiene ventajas atractivas, las desventajas son aspectos a tener en cuenta. ¡Espero que esta información te ayude a tomar una decisión informada!

¿Cómo pedir una excedencia a tu empresa?

El proceso para pedir la excedencia es bastante simple, tan solo debes realizar estos pasos:

  1. Documenta todo: La primera acción es escribir una carta para pedir la excedencia formal en la que indiques las fechas de inicio y finalización de la excedencia.
  2. Entrega tu solicitud: Presenta tu documentación en los canales adecuados dentro de tu empresa.
  3. Espera la respuesta: La empresa revisará tu solicitud y te comunicará su decisión. ¡Y ya está! Es un proceso directo y sin rodeos.

¿Cuándo es el momento adecuado para pedir la excedencia?

Antes de presentar tu solicitud, asegúrate de:

  • Antigüedad: Debes haber trabajado al menos 1 año en la empresa.
  • Duración de la excedencia: El periodo debe ser entre 4 meses y 5 años.
  • Intervalo entre excedencias: Si ya has tenido una, espera 4 años antes de pedir otra.
  • Otros trabajadores en excedencia: Si alguien más ya ha solicitado una excedencia en tu empresa, la dirección podría no concederte la tuya.

¿Y qué hay del finiquito?

Al optar por una excedencia, no estás terminando tu contrato laboral. Por ello, no recibirás un finiquito tradicional. Sin embargo, sí te corresponderán ciertos pagos:

  • Vacaciones no disfrutadas.
  • Salario de los días trabajados en el mes que comienza la excedencia.
  • Proporción de las pagas extra.

Solicitar una excedencia es, sin duda, una decisión con sus ventajas y desventajas. Pero si sientes que es lo que necesitas para dar un giro a tu vida profesional o personal, ¡es un derecho que tienes a tu disposición! ¡Espero que esta guía te haya sido útil!

Conclusión sobre los pros y contras de pedir una excedencia

En efecto, la excedencia voluntaria es una herramienta laboral valiosa que, con las condiciones adecuadas, brinda una pausa necesaria en la vida profesional. Pero, como todo, es esencial sopesar con cuidado sus pros y contras en función de tus objetivos y circunstancias personales.

Gracias por dejarte guiar a través de este recorrido por la excedencia. La decisión de solicitarla, sin duda, merece reflexión y análisis. Y es nuestro deseo que, con la información proporcionada, hayas encontrado claridad en el camino a seguir.

Cualquiera que sea tu elección, ¡te deseamos todo el éxito y que cada paso te acerque a tus metas! ¡Si necesitas más información sobre búsqueda de empleo, puedes seguir leyendo innovateparaelempleo.es!


Deja un comentario

Consigue mi ebook gratis:
error: Si necesitas compartir este contenido, por favor ponte en contacto conmigo!